Ok, todo comenzó viendo un noticiero amarillista (¿existen otros?), de esos de tele abierta, donde se transmitía un reportaje sobre “los cuartitos de fox”, estas viviendas económicas para familias con una situación precaria, como de 10 por 10 y con 8 habitantes, ya saben “la cosa bonita del subdesarrollo”, en fin, esta familia daba un recorrido por su casa y me llamo mucho la atención que dentro de este recorrido hacen una pausa y señalan diciendo “¡ y aquí esta la compu de la familia donde chateamos y checamos los mails!”, en cuanto acaba el reportaje sale un comercial de conocida marca de tecnología, promoviendo su nueva línea de computadoras portátiles, o como las llamamos hoy en día, sus nuevas Lap’s.

El comercial promueve la nueva Lap para toda la familia, desde el papá ejecutivo hasta la hija adolescente estudiante de secundaria, es de llamar la atención que actualmente el traer una computadora portátil, una “Lap”, se a convertido en una rutina fashionista (odio esa palabra), todos quieren una Lap, aunque no conozcan su utilidad. Este tipo de comerciales promueven que las familias actuales no deben depender de “la computadora de casa”, ya no es comprensible que una familia clasemediera tenga solo una computadora y se tenga que compartir, sino que cada miembro de la familia tiene que tener su propio equipo portátil, es lo de hoy.

Las razones son muchas, la curva de especificaciones prácticamente se han igualado entre las Lap’s y los equipos de escritorio, hace un par de años lo común era que todos tuviéramos en casa “la compu de la familia”, se dudaba en comprar una Lap porque no podía competir en especificaciones técnicas con los equipos de escritorio, actualmente pueden contener la misma tecnología que un equipo “familiar”, la consecuencia social son un nuevo tipo de usuario que he decidido llamar “pseudo-usuarios”.

El pseudo-usuario puede ser identificado rápidamente en uno de estos expendios de café de moda donde puedes llegar a pagar hasta $50 pesos por un café con caramelo, están ahí sentaditos con su “Lap” utilizando frases como:

  • Si buey, ahora a donde sea hago mis producciones
  • Ósea lo mío, es la edición de sonido
  • Le puse Camila, porque me ayuda a expresar mi arte
  • Ósea todos deberían usar Pro-Tools, que chido se oye no, PRO – TOOLS
  • Ósea el Itunes me permite hacer procesos bien complicados de sonido, como bajar mis rolas de los Strokes y de RBD, así bien pesadas

Entre muchas frases mas, esta nueva oleada de pseudos-usuarios trae consigo una nueva tendencia de pseudo-artistas, pseudo-cineastas, pseudo-escritores, etc., que vician aun mas y vuelven aun mas criticable expresiones como ¡Quiero mi Lap!, a lo cual yo pregunto, ¿Qué requerimientos necesitas para la tarea que vas a implementar en tu nuevo equipo portátil?, el pseudo-usuario respondería, Osea, ¡Quiero mi Lap!, y yo insistiría, por eso, pero, ¿necesitas un sistema con la suficiente capacidad multitarea, o solo un desarrollador multimedia, o necesitas un procesamiento lógico dedicado para programación algorítmica?, a lo cual el pseudo-usuario contestaría, Ósea, no se pero ¡Quiero mi Lap! para irme a Mazunte y hacer mis producciones ahí en la playa rodeado de buena onda y buena vibra.

En fin, el concejo es que si necesitas un equipo portátil no te dejes influenciar por el concejo de algún pseudo-usuario, la ventaja mas grande que tienes hoy en día como consumidor es que realmente se ofrecen buenos productos, aquí algunas recomendaciones:

Espero sus comentarios en salvadorladd@gmail.com, mientras estaré haciendo producciones y conceptos asi bien cool con mi Lap “Camila”, jaja.

neo